Siete de cada diez consumidores de heroína sufren una patología dual. Esto es, que además de la adicción a esta sustancia opiácea,
padecen uno o más trastornos mentales asociados. Así lo ha constatado
un equipo de médicos de la unidad de Adicciones y Patología Dual del
Servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y del
Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR). Los investigadores, liderados
por el psiquiatra Carlos Roncero, estudiaron la historia clínica de más
de 600 españoles en tratamiento de deshabituación por heroína y
detectaron que, pese al infradiagnóstico psiquiátrico que sufre este
colectivo, el 67% padece al menos un trastorno mental.
Roncero reconoce que las conclusiones se veían venir. Investigaciones
anteriores apuntaban en esta dirección y, aunque las cifras de
incidencia de la patología dual entre los consumidores de heroína es más
alta de lo que podían augurar, su equipo ha constatado "una situación
clínica frecuente en otros estudios". "El consumo de drogas genera tantos problemas que los trastornos mentales pueden quedar tapados", justifica el facultativo.
Para la investigación, los médicos de Vall d'Hebron extrajeron las
historias clínicas de 671 pacientes de 74 centros sanitarios españoles.
"La foto es muy representativa porque son pacientes de toda España",
apunta Roncero, que solicitó a cada uno de los centros alrededor de una
decena de pacientes para acceder a su historial médico y someterlos a
una entrevista determinada. "Evaluamos a un grupo muy amplio de
pacientes en tratamiento y descubrimos que casi el 70% tenía otros
trastornos mentales, especialmente trastornos depresivos, del sueño, de
personalidad y ansiedad", indica el médico.
Lo que los expertos no saben o, al menos, no tienen la certeza, es cuál
de las dos patologías desencadena a la otra: ¿el consumo de heroína
provoca trastornos mentales o un trastorno mental hace a uno más
vulnerable al consumo de estas sustancias?. "Hay hipótesis que plantea
que los consumidores consumen para paliar las molestias de una depresión
u otras patologías. Es lo que se llama la hipótesis de la
automedicación, pero no se sabe con certeza", apostilla el facultativo.
El trastorno mental más frecuente es la ansiedad, que se encuentra en
el 53% de los casos. Además, las alteraciones del estado de ánimo (48%)
y del sueño (41%) también son patologías comunes entre los consumidores
de heroína. Más de un tercio del grupo con patología dual padece
alteraciones psiquiátricas vinculadas al consumo del opiáceo y un 27%
sufre un trastorno de personalidad. Menos comunes, aunque también
presentes, está la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, que
afectan al 12% de los pacientes, especialmente si abusan también de la
cocaína.
Otro elemento que ha revelado la investigación es que los trastornos
mentales se hacen más patentes cuanto mayor es el consumo de metadona.
"No es que la metadona produzca problemas mentales. La metadona no
produce síntomas, sino más bien protege a los pacientes", puntualiza
Roncero. Pero este hallazgo, apostilla, puede servir como ‘’marcadores
de posibles recaídas’’. "Esto obliga a evaluar a todo paciente adicto,
en especial al que depende de la heroína para buscar si hay otros
trastornos, sobre todo en los que reciben altas dosis de metadona",
concluye el psiquiatra.
Diferentes trastornos en hombres y mujeres
La investigación, que se ha publicado en la revista científica
Psychiatry Research,
también ha detectado diferencias entre hombres y mujeres, una
distinción "previsible" para los expertos. "Ya sabíamos que hay más
hombres en todas las adicciones a drogas excepto en hipnosedantes, que
hay más mujeres. Ahora vemos que en las mujeres hay más trastornos de
tipo afectivo y en hombres más trastornos psicóticos", concreta el
médico. Entre el género femenino también se han detectado más problemas
de disfunción sexual.
Roncero sostiene que "el trastorno mental mejora cuando se modula la
adicción" pero alerta de que "el problema es que no se diagnostican" lo
suficiente las patologías mentales. Las dolencias psiquiátricas entre el
colectivo de consumidores de heroína están infradiagnosticadas y, por
ende, infratratadas. Según el estudio, el 12% no recibe el tratamiento
farmacológico específico para tratarlas o solo lo recibe parcialmente.
El médico rechaza que pueda haber "mala praxis" por parte de sus
colegas y achaca las deficiencias a que quedan "escondidos" tras una
adicción muy compleja de tratar. "Estos datos tienen que servir para
fomentar la formación y la sensibilización de los profesionales y
aumentar los recursos en salud mental para atender de forma integral al
paciente".
Con ayuda de ElPais.com